miércoles, 28 de octubre de 2009

Google Android

Hace cosa de aproximadamente dos años, Google dio a conocer al mundo un proyecto que denominó Android.

Android no es sólo un sistema operativo para teléfonos móviles. Es todo un ecosistema que intenta aglutinar a todos los elementos que componen un servicio tal como el de la telefonía móvil: Operadoras, terminales, usuarios y (lo más importante) desarrolladores.

Una muestra de las capacidades de este sistema puede verse en este vídeo de uno de los últimos modelos fabricados por HTC, el HTC Hero.

El hecho de que todo este tinglado estuviera montado sobre un conjunto de herramientas derivadas de la comunidad de software libre (núcleo Linux, herramientas de desarrollo Eclipse, etc) no caló desde un primer momento en los fabricantes de terminales, que al fin y al cabo son los que tienen que poner a disposición de las operadoras los aparatos que sus clientes van a usar.

Sin embargo, había algo que diferenciaba a Android del resto de sistemas operativos para móviles: Google lo ponía a disposición de todo aquel que quisiera usarlo, facilitándole el código fuente. A día de hoy, es factible obtener una copia del código fuente de todas las versiones Android disponibles (la última es la 1.6, y está a punto de aparecer la 2.0) respaldadas desde el primer momento por la OHA (Open Handset Alliance) de la cual Google es una de sus cabezas visibles. Basta con mirar en la web de la OHA quienes son sus miembros para hacerse una idea de la fuerza que hay detrás de todo esto.

Obviamente hay una significativa ausencia: Nokia.

2009 ha sido el año en que muchos fabricantes importantes o bien han presentado terminales (HTC) o bien están en el proceso de lanzarlos durante 2010. Y el abanico donde poder elegir va a ser muy amplio.

Con Windows Mobile languideciendo y Nokia liberando como open source su Symbian, creo que 2010 va a ser el año de Android.

¿El iPhone?, pues bien, gracias. iPhone es para los que enseñan el móvil en lugar de usarlo...

miércoles, 21 de octubre de 2009

Llegan los lectores e-book.

Ando buscando desde hace tiempo un lector de e-books medianamente decente, y casi había elegido el Kindle de amazon.com, a pesar de todas las notas negativas que he leído sobre el, cuando por vía Wired me entero de que la "otra" librería por internet, Barnes&Noble, está a puntito de lazar su Nook. Creo que me he enamorado. :-D

Esto de los lectores de libros electrónicos, y al hilo de una conversación con algunos de mis compañeros de trabajo, casi todos lectores asiduos, no acaba de calar. No lo ven nada claro. Sin embargo, creo que esto es así porque *aún* no han tenido la oportunidad de leer algo, cualquier cosa, sobre una pantalla de tinta electrónica, que no tiene absolutamente nada que ver con una pantalla TFT LCD al uso, tal como un monitor.

Yo por más que lo miro y remiro, no hago sino encontrarle ventajas a este formato. Y es muy de agradecer que otro sector de la mal llamada industria cultural, el sector editorial, se haya puesto las pilas de tal forma que esté empujando, y de qué manera, el asentamiento y desarrollo de esta tecnología.

Un lector de e-books, por muy nostálgico o costumbrista que se sea, es *infinitamente* superior en prácticamente todos los aspectos relacionados con la lectura de libros a su equivalente en papel. Veamos:

1.- Un sólo aparato puede contener TODA tu biblioteca. Ahorra espacio *Y* papel.

2.- Puede leerse en cualquier parte. La pantalla, como he dicho antes, no es LCD ni se le parece. Es cómodo.

3.- Puedes proveerte de libros electrónicos con mucha facilidad. Comprándolos o no. Mediante wifi, 3G o por tarjetas de memoria. Es conveniente.

4.- El libro como tal no va a desaparecer. Va a desaparecer el soporte en papel. Esto es incuestionable.

Creo que al libro en papel le va a pasar como le pasó al disco de vinilo en los años 80 del siglo XX. Una tecnología disruptiva que cambia la forma de entender una actividad cultural.

Al igual que el disco en vinilo ha quedado como algo marginal el libro en papel no desaparecerá, pero será mucho más difícil encontrarlo, y como material de coleccionista. Esto ni es bueno ni es malo. Es así tal y como ha pasado con los CD's musicales.

El CD cambió la forma de escuchar grabaciones musicales. El lector de e-books cambiará la forma en que leemos, y no estará conviviendo de mala manera con la edición tradicional en papel, y más teniendo en cuenta que son los propios editores digitales de cualquier tipo de publicación los primeros interesados en que esto sea así.


De esto estoy absolutamente seguro.

jueves, 15 de octubre de 2009

El modelo Spotify.

Siguiendo con mi anterior entrada, esta vez me gustaría centrarme un poco más en lo que a mi he ha dado por denominar "modelo Spotify".

Spotify ha demostrado que se puede mantener un negocio legal alrededor de la música, con un concepto claro de valor, percibido por el cliente, en el cual el valor y el precio no tienen nada que ver. A saber:

1.- Si quieres música gratis, no hay problema, pero has de escuchar mi publicidad. Esto no tiene nada nuevo, es el modelo que siguen las televisiones y radios comerciales desde hace años, y no han funcionado mal.

2.- Si quieres escuchar música sin interrupciones, son 9.99€ al mes. Bien, no me parece mal. Es una propuesta que ofrece algo tangible a cambio. La tomo o la dejo. Puedo escuchar lo que me plazca, cuando me plazca y sin interrupciones. Un servicio razonable a un precio razonable. (El plus es mucho más caro y no le veo la rentabilidad por ningún lado...)

3.- Si quiero escuchar la música en otro lugar que no sea mi ordenador, y sin tener que estar en línea, tengo la opción de comprar canciones individuales (ojo, *INDIVIDUALES*, nada de trozos de policarbonato plateados empaquetados en celofán) y construirme mis propios discos.

¿Adónde quiero llegar con toda esta diatriba?. Simple. ¿A qué demonios espera la industria del cine para hacer algo parecido?.

Acabarían con la supuesta "piratería", las descargas y tal. Si tuviera un servicio fiable que por un precio razonable (1 ó 2 euros a lo sumo,) me ofreciera un fondo cinematográfico donde elegir cuándo y cómo ver las películas que quiero ver (si, las películas en blanco y negro antiguas TAMBIÉN SON CINE) es que directamente ni me plantearía descargar determinado tipo de cine. Lo contrataría, lo vería y fuera.

Ganaríamos todos. Los usuarios, porque podemos ver lo que queremos. Las productoras, porque venden. La telecos, porque por sus canutos circula todo eso. Y el Ministerio de Cultura porque por fin tendría algún sitio donde colgar toda esa bazofia inmunda llamada "cine español" subvencionado hasta decir basta, que ni siquiera llega a estrenarse.

Veremos.

lunes, 5 de octubre de 2009

Spotify.

Hace cosa de unos meses, y gracias al blog de Ignacio Escolar, descubrí un servicio de música en streaming llamado Spotify (http://spotify.com).

Al principio y desconociendo totalmente de qué fuentes bebía este servicio (vamos, quién le proporcionaba la música) le auguraba un negro futuro.

Pero fueron pasando los días y el servicio no sólo no caía, sino que era potenciado diariamente con actualizaciones automáticas del software cliente cada vez que te conectabas. Y el fondo editorial era sencillamente abrumador.

Ahí ya me quedó absolutamente claro: detrás de esto están las discográficas. Si, esas mismas que nos criminalizan llamándonos piratas cada vez que tienen ocasión.

Siempre he pensado que toda esta campaña antipiratería no era más que una cortina de humo para desviar la atención mediática (y estrujar un poco más aún la teta de la vaca, todo hay que decirlo) y poderse centrar en poder poner las bases y seguir manejando el cotarro de la distribución musical en un nuevo entorno tecnológico: Internet.

Tengo que decir que Spotify es un buen sistema. Por un lado, si no quieres soltar pasta, puedes escuchar música a cambio de escuchar anuncios. Vamos, como la radio comercial de toda la vida pero sin puñeteras radiofórmulas, permitiéndote confeccionar tu mismo tus listas de reproducción. Es decir, tu decides lo que quieres oir, y en el momento que lo quieres oir. Si no quieres oir anuncios, paga. No me parece mal negocio.

Pero hace unas semana, Spotify ha entrado en el negocio de las descargas, mediante Android y iPhone, poniendo a disposición de los usuarios suscritos al servicio móvil un fondo de unas 3000 canciones y hace unos días anunció que facilitaría la descarga a usuarios de PC.

Es evidente que sabían si o si que el futuro de su negocio estaba en Internet. Todo este tiempo lo han usado en poder planear y montar una plataforma que les permita seguir vendiendo y a la vez controlar. Era lógico, demasiados errores en el pasado como para volverlos a cometer...

viernes, 2 de octubre de 2009

Otra de portátiles.

Una de las cosas que menos me gustan y más me ponen de los nervios, es ver cómo temas tan sensibles como la educación y el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito escolar se retuercen y dirigen por quienes nos administran. Y da igual el color político.

Viene esto a colación por el famoso anuncio del gobierno de dotar a cada alumno de educación primaria y secundaria de un ordenador portátil. A simple vista podría parecer una excelente idea que bien proyectada y ejecutada daría pingües beneficios educativos.

Sin embargo no puedo estar más en desacuerdo con la idea tal y como ha sido planteada, ya que, como dice mi padre, antes de echar a correr mira si puedes andar.

Ni siquiera voy a entrar en detalles tales como si llevan linux o windows. Eso es pecata minuta.

Existen problemas mucho más graves y con más necesidad de inmediata atención (atención=inversión) que el tema de los portátiles. De entrada, se necesita un gran pacto y declaración de principios para la educación en España.

Lo que me vengo a referir es que NO es de recibo que existan 17 formas de enseñar en España, una por cada autonomía, y que cada cual cuente lo que le vaya bien.

Primero, solucionemos esto.

Segundo, y una vez hayamos unificado criterios educativos, vayamos a otra sangrante cuestión. Los que han de enseñar. Hay que contratar a los mejores, y pagarles de forma acorde. Esto es de cajón. Y no sólo eso, sino además darles mando en plaza de una forma razonable. Y darles un currículo a aplicar de forma INEQUIVOCA. Y por supuesto, medios, y ser inflexibles a la hora de calificar. A currar si queremos aprobar.

Si se nos llena la boca diciendo que nuestro futuro son nuestros jóvenes, pongamos el dinero donde ponemos la boca (traducción del dicho inglés put your money where your mouth is). Vamos, dicho en román palatino, PREDICAR CON EL EJEMPLO.

Tercero, en un colegio o instituto no se debe impartir doctrina. Se debe impartir conocimiento. La doctrina, al local de la confesión religiosa que se profese.

Podría continuar con más cosas, pero sería empezar a divagar y no está la mañana para eso.

Lo que si tengo claro, es que una vez hayamos podido solventar la mayoría de estas cuestiones y tengamos un plan, entonces podremos empezar a considerar que ideas como la de los portátiles, consituyen en si un medio y no un fin (votos).

Aunque viendo el pelaje que gastan nuestros políticos (todos, salvo honrosísimas excepciones cada vez más raras), creo que no voy a verlo yo.

En definitiva, ¿portátiles?, si, por supuesto. Pero no así ni ahora.

Actualización 05-10-2009

Me envía mi buen amigo Fernando una imagen que viene al pelo para ilustrar algo de lo que he reflejado en este post:


Sobran las palabras. :-)

jueves, 24 de septiembre de 2009

Sistemas operativos de escritorio a finales de 2009.

Estamos finalizando el mes de Septiembre de 2009, y falta menos de un mes para que Microsoft lance oficialmente al mercado su nuevo sistema operativo Windows 7.

Llevo probándolo un tiempo en su versión RC, la que se puede descargar de su página web, y la verdad es que me ha sorprendido. Gratamente. Tengo en casa un MacBook con Leopard, un Acer Aspire con Ubuntu 9.04 y un HP Compaq portátil con 2 Gb de RAM corriendo Windows 7, y tengo que decir que ninguno es perfecto, pero todos tienen sus puntos fuertes y son MUY usables.

Se que no soy el tipo de usuario normal y corriente, porque no es normal tener 3 ordenadores portátiles y cada uno con uno de los sistemas operativos mayoritarios para escritorio a elegir ahora mismo en el mercado: MacOS X, GNU/Linux en cualquiera de sus distribuciones y Microsoft Windows 7.

No soy un fan de Microsoft pero no porque tenga nada personal contra Microsoft, a pesar de lo que puedan creer muchos de mis amigos. No soy fan porque *generalmente* Microsoft NO hace buenos productos y NO cumple lo que promete. Sin embargo, he de decir que Windows 7 es un buen lanzamiento para lo que Microsoft nos tiene acostumbrados, se entiende (Windows Vista).

Se ha optimizado de una manera bárbara el consumo de recursos, y la respuesta general del sistema es muy aceptable en hardware que a duras penas puede correr Vista. Windows 7 SI va a triunfar, primero porque son lentejas, y segundo porque se puede trabajar con el sin que te mente la madre el UAC (entre otras lindezas por ejemplo) cada dos por tres. Y esto no lo he comprobado con ningún benchmark sintético. Lo he comprobado haciendo el trabajo que normalmente realizo de forma diaria. Correo electrónico, navegación web, acceso VPN a redes remotas, ofimática, reproducción multimedia, etc.

Todo es mucho más suave con Windows 7. Y la gestión de energía en portátiles es mucho más que aceptable.

¿Quiero con esto decir que Windows 7 es un buen producto?. En mi opinión, no. Windows 7 es lo que tendría que haber sido Windows Vista hace dos años, cuando fue lanzado. Por lo tanto, para mi no es un producto per se. Es una actualización de software para optimizar el rendimiento general del sistema y un lavado de cara, empaquetado como un nuevo sistema operativo y puesto a la venta para seguir ordeñando la vaca. Nada nuevo viniendo de Microsoft.

Microsoft tendría que regalar Windows 7 a todos los usuarios registrados o que puedan ser admitidos como tales, y pedirles disculpas por haberles hecho tragar el infumable Windows Vista.

Así de claro.

Y lo que no es de recibo es que, aparte de que llegan un poco tarde, se hayan tenido que poner las pilas y rehacer algo que no iba ni para atrás debido a que, aunque de forma no crítica, han tenido competencia real. Poca, pero real.

La conclusión es que a finales de 2009 *hay* opción real de elección en cuanto a qué sistema elegir, y tener la seguridad de que elegimos algo que funciona. Ya sea Apple, Microsoft o GNU/Linux.

Bien por la competencia.