martes, 26 de agosto de 2008

Los invasión de los ultraportátiles.

Haciendo un poco de historia, hace aproximadamente un año Asus anunció el lanzamiento al mercado de una computadora portátil de bajo coste a la cual llamó Eeepc.

Esta computadora dió el pistoletazo de salida a una nueva clase de ordenadores que con el paso de los meses se ha venido a denominar "netbooks", que no son más que máquinas cuyas capacidades de proceso y consumo energético son tan cortos que pueden integrarse en diminutas carcasas de no más de diez pulgadas de tamaño, a costa de renunciar a determinadas cosas tales como lectores ópticos, cómodos teclados y baterías de larga duración.

Esto no dejaría de ser una mera anécdota si no fuera por el pequeño detalle de que gracias a GNU/Linux este nicho de mercado ha pasado de ser meramente testimonial a plenamente operativo.

¿La causa?. Según mi entender, el único y exclusivo culpable de que hoy podamos adquirir una máquina de precio asequible y plenamente adecuada a nuestras necesidades diarias de comunicación es Microsoft. Ha engordado tanto las necesidades hardware para hacer correr sus sistemas, que ha olvidado que en muchas, muchísimas situaciones sólo es necesario un pequeño equipo con una capacidad de proceso básica para llevar a cabo la inmensa mayoría de tareas que realizamos al cabo del dia.

Es interesante el hecho de que Microsoft haya intentado desesperadamente entrar en este mercado emergente. Pero sólo ha podido hacerlo con Windows XP, un producto que, paradójicamente, Microsoft mató hace unas semanas. Windows Vista ni de lejos puede moverse con soltura en ninguna de estas máquinas.

Así que ahora mismo nos econtramos con un producto muy curioso. Por un lado, y sería lo natural, podemos comprar un netbook con algún sabor de GNU/Linux adaptado a este tipo de máquinas a un precio muy razonable. Y por otro, podemos comprar ese mismo netbook, pero con algo más de potencia, con una versión de Windows XP (generalmente la Home) la cual Microsoft ya no vende y a un precio netamente superior a su versión con GNU/Linux.

¿Conclusión?. Los netbooks están aquí para quedarse. La red es cada vez más ubicua, el acceso menos costoso, y cada vez cobra más vigencia el famoso slogan que acuñó Sun Microsystems a mediados de los años 80 del Siglo XX: The network is the computer. La red es el ordenador, y los dispositivos necesarios para conectarse tenderán aún más con el paso del tiempo a aligerarse.

Microsoft haría bien en empezar a moverse para adaptarse al nuevo ecosistema.

miércoles, 12 de marzo de 2008

He migrado.

Hace ya bastante tiempo que uso Kubuntu en todos mis ordenadores domésticos y portátil.

Salvo en el portátil que tengo un arranque dual, con la licencia de Windows XP que me tuve que tragar, el resto están limpios de polvo y paja :-D.

En el ordenador del trabajo, la cosa cambia. Tengo aplicaciones de gestión que sólo corren en Windows. Nada de Wine. Hace unas semanas me empezó a dar problemas el disco duro, y de vez en cuando la fuente de alimentación daba unos graciosos casques la mar de divertidos.

Así es que encargué una nueva máquina con la firme intención de utilizar como sistema operativo primario Kubuntu (Gutsy, para ser más exactos), y virtualizar todo lo que pudiera con VirtualBox.

Que Kubuntu me puede proporcionar todo lo que necesito y más para trabajar está fuera de toda duda. El resquemor que tenía era si VirtualBox iba a dar la talla a la hora de darme un XP usable.

Y vaya si la ha dado.

VirtualBox tiene una pequeña gran pega. Si bien crear una máquina virtual es algo totalmente trivial, no lo es configurar la capa de red para que dichas máquinas virtuales puedan acceder a la LAN o ser accedidas desde ella. Es lo que VirtualBox, y otros softwares de virtualización, llaman "Host Only Networking".

VMWare configura esto en dos patadas, siempre y cuando tu distribución esté entre las "certificadas". Pero VirtualBox no. Y la verdad es que es un pequeño coñazo, Y digo lo de pequeño, porque una vez que has conseguido ponerlo en marcha, todo va como la seda sobre culo de veinteañera.

Ahora mismo tengo Kubuntu de 64 bits corriendo, una máquina XP virtual en VirtualBox, y accediendo a las aplicaciones que necesito mediante SeamlessRDP. Y va muy, pero que muy bien.

Ya somos un poquito más libres...