Yo es que lo flipo con todo la que hay montada alrededor del iPad.
Obviando las bondades tecnológicas del cacharro, que las tiene y muchas, hay que hacerle la ola al departamento de márketing de Apple, que ha logrado que un buen producto se convierta en un objeto de deseo por parte de mucha gente.
Pero siendo serios, este aparato *no* es lo que Apple dice que es.
NO es un lector de libros electrónicos. NO es un netbook. NO es un teléfono móvil.
¿Qué demonios es, pues?. Pues un ejercicio de diseño e integración de varias tecnologías que Apple, como siempre, ha sabido vender como nadie.
No voy a entrar a valorar si triunfará o no. Es obvio que ya ha triunfado. Y su recorrido será muy parecido al iPhone en su primera encarnación, un concepto con muchos fallos que con el paso del tiempo y nuevas versiones ha ido mejorando y ahora es algo más que usable.
A la pregunta ¿debería comprarme un iPad?, la contestación, como siempre, es "depende".
Si tienes portátil, pues no. Ya te da lo que necesitas.
Si tienes netbook, pues tampoco.
Si tienes e-book reader, absolutamente no. Te vas a dejar las pestañas en esa pantalla.
Si no tienes nada de eso, y tienes 500 lauros para pagar la matrícula de la muy noble y leal archicofradía de la manzana impenitente, pues es tu dinero, oyes... :-)
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario