Haciendo un poco de historia, hace aproximadamente un año Asus anunció el lanzamiento al mercado de una computadora portátil de bajo coste a la cual llamó Eeepc.
Esta computadora dió el pistoletazo de salida a una nueva clase de ordenadores que con el paso de los meses se ha venido a denominar "netbooks", que no son más que máquinas cuyas capacidades de proceso y consumo energético son tan cortos que pueden integrarse en diminutas carcasas de no más de diez pulgadas de tamaño, a costa de renunciar a determinadas cosas tales como lectores ópticos, cómodos teclados y baterías de larga duración.
Esto no dejaría de ser una mera anécdota si no fuera por el pequeño detalle de que gracias a GNU/Linux este nicho de mercado ha pasado de ser meramente testimonial a plenamente operativo.
¿La causa?. Según mi entender, el único y exclusivo culpable de que hoy podamos adquirir una máquina de precio asequible y plenamente adecuada a nuestras necesidades diarias de comunicación es Microsoft. Ha engordado tanto las necesidades hardware para hacer correr sus sistemas, que ha olvidado que en muchas, muchísimas situaciones sólo es necesario un pequeño equipo con una capacidad de proceso básica para llevar a cabo la inmensa mayoría de tareas que realizamos al cabo del dia.
Es interesante el hecho de que Microsoft haya intentado desesperadamente entrar en este mercado emergente. Pero sólo ha podido hacerlo con Windows XP, un producto que, paradójicamente, Microsoft mató hace unas semanas. Windows Vista ni de lejos puede moverse con soltura en ninguna de estas máquinas.
Así que ahora mismo nos econtramos con un producto muy curioso. Por un lado, y sería lo natural, podemos comprar un netbook con algún sabor de GNU/Linux adaptado a este tipo de máquinas a un precio muy razonable. Y por otro, podemos comprar ese mismo netbook, pero con algo más de potencia, con una versión de Windows XP (generalmente la Home) la cual Microsoft ya no vende y a un precio netamente superior a su versión con GNU/Linux.
¿Conclusión?. Los netbooks están aquí para quedarse. La red es cada vez más ubicua, el acceso menos costoso, y cada vez cobra más vigencia el famoso slogan que acuñó Sun Microsystems a mediados de los años 80 del Siglo XX: The network is the computer. La red es el ordenador, y los dispositivos necesarios para conectarse tenderán aún más con el paso del tiempo a aligerarse.
Microsoft haría bien en empezar a moverse para adaptarse al nuevo ecosistema.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario