Una de las cosas que menos me gustan y más me ponen de los nervios, es ver cómo temas tan sensibles como la educación y el uso de las nuevas tecnologías en el ámbito escolar se retuercen y dirigen por quienes nos administran. Y da igual el color político.
Viene esto a colación por el famoso anuncio del gobierno de dotar a cada alumno de educación primaria y secundaria de un ordenador portátil. A simple vista podría parecer una excelente idea que bien proyectada y ejecutada daría pingües beneficios educativos.
Sin embargo no puedo estar más en desacuerdo con la idea tal y como ha sido planteada, ya que, como dice mi padre, antes de echar a correr mira si puedes andar.
Ni siquiera voy a entrar en detalles tales como si llevan linux o windows. Eso es pecata minuta.
Existen problemas mucho más graves y con más necesidad de inmediata atención (atención=inversión) que el tema de los portátiles. De entrada, se necesita un gran pacto y declaración de principios para la educación en España.
Lo que me vengo a referir es que NO es de recibo que existan 17 formas de enseñar en España, una por cada autonomía, y que cada cual cuente lo que le vaya bien.
Primero, solucionemos esto.
Segundo, y una vez hayamos unificado criterios educativos, vayamos a otra sangrante cuestión. Los que han de enseñar. Hay que contratar a los mejores, y pagarles de forma acorde. Esto es de cajón. Y no sólo eso, sino además darles mando en plaza de una forma razonable. Y darles un currículo a aplicar de forma INEQUIVOCA. Y por supuesto, medios, y ser inflexibles a la hora de calificar. A currar si queremos aprobar.
Si se nos llena la boca diciendo que nuestro futuro son nuestros jóvenes, pongamos el dinero donde ponemos la boca (traducción del dicho inglés put your money where your mouth is). Vamos, dicho en román palatino, PREDICAR CON EL EJEMPLO.
Tercero, en un colegio o instituto no se debe impartir doctrina. Se debe impartir conocimiento. La doctrina, al local de la confesión religiosa que se profese.
Podría continuar con más cosas, pero sería empezar a divagar y no está la mañana para eso.
Lo que si tengo claro, es que una vez hayamos podido solventar la mayoría de estas cuestiones y tengamos un plan, entonces podremos empezar a considerar que ideas como la de los portátiles, consituyen en si un medio y no un fin (votos).
Aunque viendo el pelaje que gastan nuestros políticos (todos, salvo honrosísimas excepciones cada vez más raras), creo que no voy a verlo yo.
En definitiva, ¿portátiles?, si, por supuesto. Pero no así ni ahora.
Actualización 05-10-2009
Me envía mi buen amigo Fernando una imagen que viene al pelo para ilustrar algo de lo que he reflejado en este post:
Sobran las palabras. :-)
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3 comentarios:
Vamos a ver. Por partes.
La EDUCACIÓN en España ha sido sistemáticamente laminada por los distintos Gobiernos que hemos padecido en España en los últimos 15-20 años.
Los de tendencia derechil descapitalizaron la enseñanza pública desviando ingentes sumas de dinero a la privada (Es un hecho contable, no una opinión) buscando, casi sin género de dudas la salida fácil a un mercado de trabajo de cierta parte de la población.
Los de tendencia izquierdosa, por el contrario, se han esforzado en socializar el trabajo y la dedicación en la escuela. TODOS SOMOS IGUALES, sin importar que quien se mata a estudiar y es responsable tenga absolutamente ningún tipo de ventaja sobre quien se dedica a la vida contemplativa(cuando no que cuasi delictiva).
Mientras tanto, los profesores que llegan cada año a la enseñanza, ni lo hacen por vocación ni por convicción.
Son simplemente titulados que no consiguen salida laboral, y que después de estudiar su carrera no tienen más remedio que opositar para "intentar" coger una plaza de maestro, aunque esta (despues de no menos de dos años de oposiciones) la consiga en un pueblo perdido 3 provincias más allá de la suya.
...... y da gracias a Dios (o a quien te de la gana) de que al menos no escriba con faltas de ortografía, como alguno que por desgracia he tenido el disgusto de conocer
Sabias palabras y suscribo lo que escribes pero hay otra parte importante... la permisividad de unos padres sobreprotectores y la utilización política de nacionalistas en cuanto a educación se refiere. Que Dios nos asista (a los creyentes).
Fernando, podríamos estar semana hablando sobre esto, y habría tela suficiente para cortar 100 trajes para Camps.
Muchas veces el principal problema no son los propios padres (te hablo por propia experiencia). Los padres también somos víctimas de un sistema que está montado para aborregar y no cultivar pensamiento crítico.
Malos tiempos para la educación...
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